domingo, 14 de octubre de 2012

no queremos ser encontrados.



No fui contemplado
para ser parte de nada
ni de los inmigrantes
ni de los provincianos
que festejaban con alegría
el orgullo de esta ciudad.

No fui contemplado,
no estaba en la lista
y de a poquito me fui alejando
hasta que me perdí de vista
caminando entre las sombras
engranado y siempre en contra.

Yo no salí campeón,
yo no me puse contento
veía pasar el desfile
pero no me dejaba llevar
 aquí hay algo que está mal,
¿cómo nadie lo percibe?

No te das cuenta, mi amigo
perdíamos el tiempo
pateando las persianas
buscando una salida
nuestros ojos no veían
más allá de la avenida.

El sol saldrá mañana
y la gente seguirá marchando
y ese desfile no se detiene
y nosotros, ¿dónde quedamos?
las noches que pasamos juntos
preguntándonos ¿hasta cuándo?

Han pasado los años
nosotros seguimos igual:
afuera de los planes,
tachados de la lista,
maldiciendo la suerte
que nos ha tocado.

En algún rincón oscuro
y solitario de la fiesta
 no nos busques allí,
porque allí estaremos
retorciendo las raíces
de nuestro árbol genealógico.

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