viernes, 30 de noviembre de 2012

amplificado y distorsionado, pánico.



La lluvia de imágenes que irradiaba la pantalla se había vuelto monótona,
te dio la sensación de que ya era tarde para seguir despierto
o te pareció escuchar algún ruido fuera.

Apagaste la tele y con mucho, mucho esfuerzo te pusiste de pie,
tus rodillas crujieron como papel al hacerlo y un cosquilleo
te recorrió desde la nuca hasta los talones.

Todo era silencio en la casa. Podías escuchar la canilla goteando en el baño,
la respiración trabajosa de la vieja heladera Siemens
y un concierto de grillos en el patio.

Imaginaste a los grillos llegando de a uno hasta el patio, saludándose
quitándose la galera y haciéndose una respetuosa reverencia
y, tras una mirada cómplice, daban inicio al concierto.

Fue ahí, justo ahí, cuando realizaste un descubrimiento que no tenía nada de nuevo para vos
lo habías hecho tantas veces y tantas veces habías buscado la forma de desecharlo,
pero, no había forma de desecharlo, puesto que siempre volvía.

Estabas solo. Querías gritar. Nadie llamó, nadie escribió, nadie. Te viste solo para siempre.
Uno a uno, tus amigos iban encontrando compañía mientras vos te quedabas solo,
solo, para siempre.

No había forma de revertirlo esta noche, no habría forma de revertirlo mañana.
Muy lentamente, te fuiste a la pieza cobijando este único pensamiento:
“que nadie se atreva a quitarme este vacío, pues es todo lo que siempre he tenido”.

Conozco bien esos lugares
uno se acostumbra
después ya no quiere salir más
y esto es cosa de todos los días.

Todos
los
días.

lunes, 26 de noviembre de 2012

pudieron tenerlo todo.



¿Te imaginaste caminando sobre la espalda de mujeres bonitas?
Te viste, si, te viste, te viste pisando a todas las que un día te rechazaron
hundiendo tus pies sobre la carne de adolescentes histéricas
soñabas con este momento de dicha, el momento que marcaría tu progreso, el momento que marcaría su ruina.

¡Qué vulgar es el sendero que conduce hacia la gloria!
los quejidos y lamentos se despiertan a tus pasos
no son más que una mueca del ayer, una mueca indecorosa
ya no son nada más que abono para un mañana mejor, para un mañana soleado de risa y algarabía.

¡Parece que siempre es demasiado tarde para todo!
Pudieron tenerlo todo, ellas, de haberlo querido, pudieron haberlo tenido todo
atrás quedaron las horas frente al espejo: produciendo, arreglando, ensayando
recorrer ese suave torso con tus manos ya no es parte de la fantasía, se acabaron los sueños húmedos.

Las lecciones de vida,
las oportunidades,
los acertijos
se deshacen con la música de un arpa que anuncia:
la entrada en un mundo donde ya no importan sus perfumes.

jueves, 15 de noviembre de 2012

otra noche llorando en el armario.



Seguramente hay secretos mejores guardados que este que han dejado escapar esta noche,
reconozco que tampoco me preocupé por mantenerlo demasiado en secreto, no, ¿para qué?
no me avergüenzo de mi condición ni recojo lo que dicen en el barrio sobre gente como yo,
pasé largas horas, trémulo frente a la perspectiva, esperando el momento en que llegará hasta tus oídos.

Ese momento llegó y desencadenó nuestro desenlace, confirmando todas, hasta la última de tus sospechas,
no voy a pedirte perdón por lo que he hecho, esto es lo que elegí para mi y ya no quiero vivir una mentira;
con los labios pintados y los ojos morados me alejo esta noche de la casa que nunca pudo ser mi hogar,
ahora que todos saben quienes somos y cuál era nuestro secreto y se dan la panzada de su vida con mi historia.

Está en su cama, acostado, pero sé que él no puede dormir, pensando en la vergüenza, la vergüenza, la vergüenza
me dijo que hoy ha perdido un hijo para siempre, yo también tengo la sensación de una perdida profunda en mi interior
ya junté mis cosas y emprendo mi viaje, esperando nunca tener que volver a llamar a su puerta
no pude ser lo que querías, señor, no pude ser lo que yo quería tampoco, así está la cosa.

domingo, 11 de noviembre de 2012

¿quién sabe?




Desperté sin saber si era noche o era día, con el cuerpo cansado y las manos vacías.
Descubrí que nada es como yo lo esperaba: anoche me acosté soñando que jamás despertaría.

La brújula que me diste la arrojé en el río, porque, quería ser yo el que decidiera el camino. Se me está haciendo tarde para inventarle un sentido y aunque estoy lejos de casa no me siento perdido.

Y si me escuchaste llorando te pido: no te asombres, soy un niño atrapado en el cuerpo de un hombre. Y si pensabas que era fuerte es que logré engañarte: soy sólo un niño atrapado en el cuerpo de un hombre.

todos mis aviones.



Todos mis aviones se fueron para el cielo,
cargados de ilusiones, entre nubes se perdieron.

Todos mis aviones cruzaron el océano,
las buenas intenciones siempre los condujeron.

Trazados en un mapa los destinos se hallaban,
pobrecitos, mis aviones, eran mi única esperanza,

Diferentes direcciones tomaron mis aviones,
rechazos y negativas recibieron por montones.

“Este no es un buen lugar para dejar sus aviones”
me decían desde el radio las voces de esos señores.

Tras unas horas de vuelo la desesperación se nota,
el combustible se agota y mis aviones se caen.

Y se hunden y se estrellan en el agua y en la tierra,
pobrecitos, mis aviones, de ellos ya no queda huella.

Mi familia y mis amigos todavía no lo entienden
todos ellos me preguntan ¿qué es lo que pasa contigo?

Yo tuve un sueño y quise cumplirlo
lancé mis aviones y ahora los he perdido.

Para siempre se han marchado, ahora nunca volverán
mis aviones, mi esperanza, descansen en paz.

jueves, 8 de noviembre de 2012

como la tierra.



como la mugre, como dios
está en todas partes
nunca falla
no se ha perdido ni un solo día de clases
no importa si llueve, si nieva, si truena
no importa
la muy perra siempre está
ojala no fuera tan fiel
ojala extravíe la llave y no pueda entrar
ojala me engañara con otro
pero no
ella sabe muy bien que soy yo al que quiere
y se aferra
con fuerzas
y no suelta
¡basta!
de maquillaje embarrado sobre un rostro joven y hermoso
de las noches en que la locura tiene mano ganadora
de cuerpos temblando a la luz del velador
de hambre y sed de alegría
de miedo
todo ya dejo de ser necesario
creo.

miércoles, 7 de noviembre de 2012

envidia.



Hoy las veo en el micro
recién saliditas del cole
vuelven a sus hogares:
jovencitas, apuestas y alborotadas,
emitiendo pequeños destellos de magia,
llevándose el mundo por delante,
son capaces de acabar con todo con tan sólo una mirada
y yo las observo, sin ser visto, desde el fondo lúgubre del autobús.

Trenzan sus cabellos
en grandes oleadas salvajes de un cabello negro como el carbón
que se ven fácilmente domesticadas entre sus manos;
nada me produce más placer que observarlas hacerlo,
y sus risas y sus faldas y sus medias azules,
todo el conjunto me conmueve
y ellas se miran mutuamente, sin decir una palabra
y se entienden y se ríen y hay algo que no veo
pero está, existe, es real, sólo que es invisible para algunos

Trato de dilucidar cómo hubiera sido tener chicas así de compañeras en el secundario
cómo se debe sentir esa risa bien de cerca
cómo se debe sentir un abrazo de esas chicas
cómo se debe sentir que te inviten a sus casas,
después del cole, a tomar un jugo y a mirarse durante un buen rato sin hablar.
Sería el mejor rato de mi vida

Ahora todo parece más sencillo
a nosotros nunca nos tocó algo así
eso explica muchas cosas
cómo de dónde venimos y hacia dónde vamos,
ahora.