domingo, 11 de noviembre de 2012

¿quién sabe?




Desperté sin saber si era noche o era día, con el cuerpo cansado y las manos vacías.
Descubrí que nada es como yo lo esperaba: anoche me acosté soñando que jamás despertaría.

La brújula que me diste la arrojé en el río, porque, quería ser yo el que decidiera el camino. Se me está haciendo tarde para inventarle un sentido y aunque estoy lejos de casa no me siento perdido.

Y si me escuchaste llorando te pido: no te asombres, soy un niño atrapado en el cuerpo de un hombre. Y si pensabas que era fuerte es que logré engañarte: soy sólo un niño atrapado en el cuerpo de un hombre.

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