lunes, 4 de marzo de 2013

S.O.S.

Te mentí y es gracioso
cuando dije que te agradecía
por haber estado allí siempre que te precisé
por haber estado allí en esos momentos difíciles
por tu mano extendida y abierta invitándome a rendirme y olvidarlo
por la sencillez de tu espíritu que supo comprenderlo con tan sólo una mirada.

Te mentí y es tan gracioso
cuando dije todas esas cosas
esas palabras tan difíciles de digerir
esas palabras tan sentidas y complicadas
ese pedirte que mirases dentro de mi corazón
tan gratuito, tan a cambio de nada.

Te mentí y es tan, tan gracioso
y sé que nada cambiaría pidiéndote perdón
por haberme robado parte de tu calma
por haber estallado tu paciencia contra las paredes
por los golpes bajos saliendo de todas partes justo en el momento en que bajabas la guardia.

Te mentí, te mentí, te mentí
y es tan jodidamente gracioso
que cuando las risas se extingan
y el corazón recupere su ritmo normal
y el pañuelo que secó tus lagrimas sea desechado
yo voy a estar en otra parte sabiendo que no fui sincero contigo.

Sabiendo que no era a ti a quien realmente le hablaba
sabiendo que a la larga ninguno de los dos tenía chances de escapar
sabiendo y callándome desde un principio que no teníamos oportunidad
y que preferí engañarte y hacerte creer que podríamos lograrlo si estábamos juntos
si y sólo si estábamos juntos
nosotros dos contra el mundo.

Cuando la certeza de que ya no habrá más que temer se instale en mi cabeza
y recuerde todas esas noches que nos prometimos compañía
y que abrazados creíamos estar haciendo lo correcto
tal ves ahí ya no me parezca tan gracioso
y me pregunte
¿qué hubieras hecho tu de estar en mi lugar?

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