jueves, 11 de abril de 2013

la fiebre.

el otro y aquél vinieron a verme
acaecida la visita durante mi estadía en cuarentena
tomaron asiento a los pies de la cama y me miraron fijamente
clavaron sus puñales miradas sobre mi.

el otro y aquél saben algo que yo ignoro
murmuran entre ellos, susurrando secretos a regañadientes
sus bocas leporinas me sonríen desde la otra punta de la habitación
exhibiendo una mueca burlona y fatal.

el otro y aquél vinieron a verme
trajeron consigo los vapores del pasado,
el peso de los ayeres,
la fiebre quebrantahuesos.

en los cuencos de sus ojos
me abismé
buscando una señal, una esperanza
una palabra que me tranquilizara.

el otro tiene al diablo riendo en su mirada
y aquél huele a pantano envuelto en llamas
de un maletín forrado en cuero sacaron los papeles
y me invitaron a firmar.

el otro y aquél se han marchado ya
y yo puedo entregarme a mis delirios
acaricio la tierra esparcida sobre este lecho
siento su granulada humedad correr entre mis dedos.

su aroma fresco y prometedor comienza a envolverme
pronto estará dentro mío,
en mi garganta,
en mi nariz,
en mis pulmones

me hundo

abrazo los recuerdos, las voces, las fotografías

cierro los ojos

y

perezco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario