lunes, 23 de septiembre de 2013

pacman.

los derechos y garantías que daban un marco de legalidad a nuestra unión, al nosotros esos derechos y garantías que no fueron puestos por escrito que nadie firmó ni autorizó ni promulgó jamás pero enunciados, si dichos entre caricias y besos y miradas al atardecer en plazas, terrazas y paradas de colectivo en la penumbra amable de la habitación donde una vez compartimos la cama esos derechos y garantías de compañía incondicional, de cariño del bueno, de fidelidad hasta el final eran todo para nosotros cuando había un nosotros pero ahora, ahora es distinto ahora que ya no tengo derechos ni garantías que me respalden necesito quitar este velo que cubre mi boca necesito dar un paso al frente y preguntar aunque que caigan sobre mi con todo el peso de la ley ¿Qué podría ser más descorazonador que este no saber? ¿Cuál sería peor castigo para mi persona? necesito saberlo, ¿qué, qué es lo que fue, qué fue lo que te hizo qué fue lo que viste en su mirada, qué fue lo que te prometieron sus manos qué paraísos de miel inagotable descubriste en su voz? ¿qué pudo ser más tranquilizador para tu persona que lo que fuimos nosotros? estas preguntas, cuya respuesta me quitan el sueño, aún siguen dando vueltas sobre mi cabeza, en la habitación envuelta en penumbras que ya no son de mi agrado, bailan y cantan y se ríen sardonicamente entornándose sobre mi cuerpo helado, desprovisto de todo tacto estas preguntas no consiguen llegar hasta allí, donde ella se encuentra, embriagada y risueña entre el gentío.