miércoles, 28 de mayo de 2014

las señales.



hambrientos los ojos,
hambrientos los labios,
y cansadas las manos de no tener otra piel donde pasear,
comienza la mente a imaginar cosas.
a imaginar señales de amor donde sólo hay simpatía:
cada encuentro casual será obra del destino
cada invitación a lo que sea te hará creer que sos el primero de una lista que no existe
cada “te quiero” será un ”te quiero de un modo inconfesable”
cada abrazo se llevará un pedazo de tu alma
y en cada palabra estará, oculto y arrellanado, el secreto amor a la espera,
a la espera de un momento y un lugar que nunca llega
a la espera de que madure la decisión
a la espera de vos y
de nadie más
que
vos.

y ¿por qué las señales nunca llegan cuando más las necesitamos?
cuando la vida se nos vuelve una estadía obligada en la guardia de un hospital
cuando el tiempo se convierte en el lento y angustiante pasaje de una espera a otra
cuando los estados de animo oscilan según la proximidad de un solo y único cuerpo celestial
cuando todo eso pasa
¿dónde están las señales,
dónde la nitidez, la urgencia, la claridad de las señales?

no llegan hasta aquí las señales que esperan de vos, tal vez no existan
seguirán gravitando por la vida sin anclaje, desorbitados
mascullando la suerte que no les toca
tus lágrimas son el oro que quisieran atesorar en sus pechos
tus manos la llave de todos los cielos
tu voz la cosquilla para esos niños
tu piel la tierra prometida donde quisieran morir
pero ellos ya están muertos
muertos de amor por vos
sólo que no te has enterado aún
tus ojos miran hacia otro lado
tu corazón,
ignoran,
dónde
con quién
está.

lunes, 26 de mayo de 2014

el hombre de las cavernas.



cae de tus manos mi corazón en un descuido
y no parece importarte
que esté en el suelo su contenido

cae de mi boca la despedida en tus oídos
que tapados o distraídos
jamás se enteran que me has perdido

cae de mis piernas el valor
tibio y escaso chorrea
dejando un rastro que conduce hasta una cueva

no pienso en salir, no pienso en volver
tan sólo pienso en lo que te di
y que dejaste caer.

viernes, 23 de mayo de 2014

dos amantes.



las manos de él avanzan resueltas sobre aquello que saben les pertenece
recorren la espalda de ella, estremeciéndole la piel, rodean su cintura, despacio comienzan a bajar, circulan en torno a las nalgas, tímidamente primero, entregadas al vicio de apretar después,
nada las detiene
al mismo tiempo, la boca comprime sus labios y empuja la lengua hasta el fondo,
se chocan sus narices y las respiraciones se enfurecen la una sobre la otra despidiendo su calor excitado
dentro todo es un revuelo: las lenguas buscan sin encontrar, se enlazan y remueven una y otra vez
una
y otra vez
el corazón irriga con furia
la sangre inunda los vasos capilares
abajo empiezan a sentirse el efecto de todo este accionar
los cuerpos se apegan instintivamente
las manos de ella se liberan de su inhibición
se escabullen bajo la ropa y tantean esa piel que es nueva, desconocida y mucho menos suave que la suya
las manos de él también se ha inquietado, se ciernen en torno al ombligo y sus dedos teclean un código secreto sobre el vientre de ella,
lento empiezan a subir
ella inclina su cabeza hacia atrás y exhala un gemido hasta entonces resistido
la noche, las paredes, la puerta
todo pasa a un segundo plano
apartar todas esas prendas innecesarias es lo que sigue:
ávidas de brindar ayuda, las manos se aprestan a desabotonar todo lo que encuentren a su paso
remueven una remera por encima de la cabeza de ella por acá
aligeran la carga de un cinturón de cuero por allá
se despiden los breteles de su pesada tarea
ahora si
por fin ha llegado
las lenguas iniciarán su búsqueda en otro contexto
las manos exprimirán el fuego en las zonas erógenas
las últimas prendas serán removidas y ambos emprenderán un lento y triunfal descenso
el haberse conocido, el haberse gustado, el haberse insinuado
todo forma parte de un preparativo que se inició mucho tiempo antes de este momento
alistarse para el encuentro no fue más que una etapa,
ropa ceñida, palabras sugerentes y la batería de perfumes, todo fue un escalón más
el estimulo previo de miradas, conversaciones y ensoñaciones por fin rendirá su fruto
que, tal como puede verse,
abunda en cáscaras
que deben ser apartadas
y es tan dulce y
tan jugoso como prohibido.

miércoles, 7 de mayo de 2014

un espejismo saluda.



allá
a lo lejos
donde la arena y el cielo se chocan
un espejismo saluda
mueve su manito invitándome a estar cerca
promete alivio para viajeros de toda una vida
rebalsa de jubilo, fuego y misterio

acá
estoy tan lejos
bajo la vista y miro mis pies
cansados de andar tras la pista de un porvenir que no ha sido concebido
no recuerdo cuándo fue la última vez que pisé firme
la última vez que me dejé descansar mecido en brazos de la calma

allá está
acá estoy
hay tanto tiempo y distancia entre nosotros que no sé
la garganta seca de un moribundo no guarda palabras de afecto
sostengo en mis manos una carta que dice “te amo”
he podido con todo menos con ella
de ella no he podido desprenderme
no es tan fácil
ella es la única llave que puede cerrarle la puerta a la locura

levanto la vista:
allá
a lo lejos
donde la arena y el cielo chocan
me dice que todo se arregla si nuestros labios se tocan
lo que se ha roto, lo que se ha perdido, lo que hace daño
los suspiros donde casi se te sale el alma del cuerpo
las palabras dichas entre sueños al fantasma del que no pudiste ser…

cuando era chico estaba tan solo que imaginaba caras en las manchas de humedad de la pared del living, les ponía nombre, les hablaba y manteníamos largas conversaciones sobre cómo sería la vida en el futuro. ninguno de los dos creía que llegaría y puede que los dos y ninguno se haya equivocado. a veces, me encerraba en el baño y fantaseaba con pasar el resto de mi vida ahí dentro, nadie más podía entrar con la puerta cerrada y por supuesto que nadie querría entrar para pasar el resto de su vida ahí dentro conmigo. era el único lugar que sentía como propio, el único espacio que podía controlar a mi gusto, nada malo podría pasarme en ese refugio. la fantasía se terminaba cuando mi abuelo golpeaba la puerta.

cierro los ojos
sé qué ahí está
allá a lo lejos
es lo aparente insinuándose perfecto
lo desconocido que parecía imposible
ahora me nombra su dueño
dice que nadie podría quitarme lo bailado
se olvida –me río– que bailar siempre me pareció una tontería

doy la espalda y emprendo la ruta
aún sigo buscando y sé que estoy vivo porque sigo buscando y lo último que espero encontrar es la muerte
vuelvo a casa esta noche
vuelvo a tus brazos, mujer
no he podido olvidar el pacto que sellaron nuestros labios una noche
allá queda el resto
acá estamos nosotros

andando, pies, no me fallen ahora.

jueves, 1 de mayo de 2014

ojala no fuera todo como es.



te fuiste
o te llevaron
yo me quedé solo
porque a mi me dejaron
con los ojos vacíos
con las manos cansadas
con la vergüenza de un nene cuando amanece en su cama mojada
y ojala no fuera todo como es

desde que te fuiste:
el silencio se hace más largo cuando cae la tarde
la lluvia es más fría, el sol no me abriga
y las calles del barrio se fueron llenando de caras desconocidas
las tapas del diario sólo muestran crisis y asesinatos
los ladrones andan sueltos y las cárceles llenas
las puertas se cierran en mis narices y no encuentro trabajo
una niebla espantosa se ha cernido sobre nuestro monte
mientras que la muerte nada en la aguas de nuestro río
allí se quedara hasta que el último chiquillo de la cuadra llene sus pulmones de humo

algo anda mal y se ha hecho más evidente con tu partida

ojala no te hubieran matado en esa guerra
ojala fueras más que una foto enmarcada en el living
ojala nunca te hubieras ido así no tendría esta necesidad de llorar, de extrañarte
ojala existiera otra forma de hablarte que no fuera llenando el papel de palabras

el tiempo fue vaciando esta casa
de hermanos, de sueños, de risas
tengo miedo
voy hacia vos

por favor

no te muevas de donde estás.