domingo, 20 de julio de 2014

mujer que tienes mi corazón.



I

Paso a paso es la manera de andar
si corres podrías tropezar
si tropiezas podrías caer
si caes podrías soltar
aquello que he puesto en tus manos:
el vilo de todas mis noches,
las vueltas que he dado en mi cama,
el sueño que me sostiene,
el más ardiente deseo,
mi última fe en el amor.

II

Trajinada en quehaceres cotidianos
dispersa entre recuerdos
que quisiera hacer volver
y anhelos
que quisiera alcanzar
ensayando nuevos escapismos
es posible no haberse enterado
en todos tus despertares
en todos tus dientes cepillados
en todos tus pelos peinados
en todos tus desayunos tomados
en todos tus caminos a la escuela
en todos tus regresos del trabajo
en todos tus pensamientos a otro dado
en toda tu inmensa monotonía
en todas tus horas sentada frente al monitor
en todas tus golosinas contrabandeadas
en todos tus berrinches de nena
en todos tus cigarros fumados con ira
en todos tus saludos de buenas noches
es muy poco el tiempo que queda
y muy es posible no haberse enterado
de que estaba latiendo en tus manos.

III

Se deshojan los calendarios y
mudan de piel las estatuas,
duerme y despierta un jacarandá
explosión de colores y fragancias
bajo trescientos sesenta y cinco cielos diferentes
y el ciclo vuelve a empezar
y hay un banco en una plaza,
de tantas que hay en esta ciudad,
donde me he sentado a esperarte
confiado de que me andas buscando
resuelto a que un día me encontrarás
y son tantas las plazas
y son tantos los bancos
que puedo entender que aún
no me hayas localizado pero
nada desdibuja mi sonrisa
nada apaga mi alegría
una parte de mí está contigo
una foto de ti está conmigo
la tengo guardada en mis ojos
latiendo llevado en tus manos.

IV

Miles de baldosas,
cientos de adoquines,
docenas de escalones
para abajo y para arriba
han besado tus pies en tu trayecto hacia esta plaza
celo a pleno de ellos, los muy bastardos
te pido: no dejés de buscarme
cuando llegués multiplicaré los suyos en tus labios.

V

En el regazo de esta tarde me duermo
bajo la atenta mirada de los tilos
bajo el ala protectora de los gorriones de esta plaza
mi buena estrella se niega a entregarme
a las sombras
mientras me muero
no ha dejado de latir
pero sé que lo has soltado
¿seguir para qué?
digna tumba este banco de plaza
con las palabras me cubro
ellas son todo para mi:
mi suelo
mis palas
mi llanto y
mi despedida
y ya no hay grilletes en tus manos
ya no hay tiernas miradas
donde mecer a este niño
que dejaste olvidado en la plaza.

lunes, 14 de julio de 2014

masticaba mi corazón como si fuera un chicle.



renunciar a la breve autonomía que tengo sobre mí andamiaje

y acceder a la invitación de tomar una merienda es:

desatar los cordones a un niño ciego y empujarlo sobre la avenida siete en hora pico,

iniciar 5.893 viajes de ida para la mente y procurar poner en orbita a un corazón maltrecho y desorientado



lo último que hacen mis sentidos será agradecerme el desorden al que los expongo

ignorando que un exceso de estímulos podría desencajar todos sus mecanismos

y ahora frente a la perspectiva que ofrece la cocina esta tarde:

dos jóvenes sin sortija

manteniendo conversaciones paralelas

que ofician de distancia entre ellos

ella bate café y sonríe

yo trato de no mirarle las manos

y también trato de no mirarle los pies

y las dos cosas me salen mal



curioso hechizo del tiempo:

veintitantos años ignorando

que soy medio mudo

bastante torpe

y un poco bizco

de pronto descubro que

ella tiene la magia

ella

decide la distancia entre sus cuerpos

el que siempre fue suyo

y el que hasta ese momento fue mío

y ahora es una colonia más de su monstruoso imperialismo afectivo





sábado, 12 de julio de 2014

pasos de fuego hacia ningún lugar.



un desalojo de la conciencia

un apagón en el corazón

una patada a todos los recuerdos

que atesorabas en un rincón

de tu memoria, con la esperanza de desempolvar

para mostrarlo a tus nietos un día

para contarles la historia de tu vida

la historia más linda que escribiste jamás



las páginas del libro que contaban tu historia

son arrancadas por el viento

por el viento que son los días

y se alejan por las calles derramando su verdad

en el barrio ya todos lo saben

en tu casa no quieren preguntar

se tergiversan los pasos que diste

se vuelven huecas las palabras que das



tus pasos se pierden en la noche

tus pasos se apagan entre sombras

un incendio te guía de noche

un incendio es la única verdad

toda tu luz

toda tu esperanza

pasos de fuego hacia ningún lugar

lejos del tiempo, lejos de este final

hacia el futuro y su posibilidad.

jueves, 10 de julio de 2014

el sueño y el camino.



adivino estar renunciando al tesoro más valioso en este momento

de nuevo estoy tirando las llaves del paraíso en un terreno baldío

otra vez cancelo mi cita con el destino y rehúyo a la mano que me tienden los cielos

desdoblo las sabanas y plancho mi cuerpo a la espera de otro cuarto de siglo

el regalo que me dieron los ángeles se hunde inexorablemente en las aguas del río

la virginidad abandonada en un putero, las flores compradas podridas de aguardar y el amor…

perdido

como yo en este momento

como esa cara que se desdibuja entre la multitud sin quitarme los ojos de encima

como todos nosotros un poco en esta vida

en algún momento

en algún lugar

siempre

sobra gente solitaria y doblegada en estas calles

sobran esquinas donde sus vidas podrían cruzarse algún día

y sin embargo

evitan juntarse con tanto afán

y se miran desde lejos con tanto desdén

que no logro entenderlo:

sus cuerpos se chocan

a veces se buscan

y a veces se empujan para no verse más

pero nunca se encadenan de forma definitiva

y siempre estarán atrapados en el mismo lugar

pareciera que el misterio encerrado tras la posibilidad de conocerse fuera más significativo

que el hecho sustantivo de concretarlo



el vaso medio lleno

el vaso medio vacío

el vaso hecho añicos contra el suelo

cristales clavados en los pies de hombres y mujeres andariegos que han perdido el sueño y el camino.

miércoles, 9 de julio de 2014

nunca voy a olvidarme de Sabrina.




sosteniendo mi mano
apretándola con fuerza entre las suyas
diciéndome al oído que me quiere
dejando su llanto sobre mi hombro
mientras los gritos de mi padre desgarran la sala
mientras sacan a mi hermano y lo cargan en el furgón
mientras la vida,
que siempre es larga y suele estar plagada de dificultades,
se quiebra
mientras el hielo reviste mi pecho
y el fuego reduce a cenizas todo aquello que fue niñez
mientras empiezo a entender un poco más de que la va todo este asunto
mientras salgo a la calle y lo despido en su viaje final
en un viaje final
que también es el mío.

domingo, 6 de julio de 2014

saldos, discontinuos y fallados.



soy la ropa sin uso que espera en tu placard

soy esa prenda que compraste un día

un poco por capricho

y un poco porque te gustó

desconozco la suavidad de tu piel

desconozco la fragancia que te perfuma

los lugares a donde vas

la forma en que pierdes tu tiempo

las cosas que te hacen sudar

y las cosas que te arrugan

quiero ser testigo del momento en que te desvistes

merezco una oportunidad, por haber sido tan paciente,

por haber estado siempre en mi lugar

ya sé que un día te desharás de mi

y que hecho un bollo me arrojarás al olvido

pero lo poco que se ve de ti desde acá

me dice que el medio justifica ese fin.