jueves, 10 de julio de 2014

el sueño y el camino.



adivino estar renunciando al tesoro más valioso en este momento

de nuevo estoy tirando las llaves del paraíso en un terreno baldío

otra vez cancelo mi cita con el destino y rehúyo a la mano que me tienden los cielos

desdoblo las sabanas y plancho mi cuerpo a la espera de otro cuarto de siglo

el regalo que me dieron los ángeles se hunde inexorablemente en las aguas del río

la virginidad abandonada en un putero, las flores compradas podridas de aguardar y el amor…

perdido

como yo en este momento

como esa cara que se desdibuja entre la multitud sin quitarme los ojos de encima

como todos nosotros un poco en esta vida

en algún momento

en algún lugar

siempre

sobra gente solitaria y doblegada en estas calles

sobran esquinas donde sus vidas podrían cruzarse algún día

y sin embargo

evitan juntarse con tanto afán

y se miran desde lejos con tanto desdén

que no logro entenderlo:

sus cuerpos se chocan

a veces se buscan

y a veces se empujan para no verse más

pero nunca se encadenan de forma definitiva

y siempre estarán atrapados en el mismo lugar

pareciera que el misterio encerrado tras la posibilidad de conocerse fuera más significativo

que el hecho sustantivo de concretarlo



el vaso medio lleno

el vaso medio vacío

el vaso hecho añicos contra el suelo

cristales clavados en los pies de hombres y mujeres andariegos que han perdido el sueño y el camino.

No hay comentarios:

Publicar un comentario