jueves, 14 de agosto de 2014

tendido en la cama de un amigo marplatense.



la noche sigue su curso

mientras los barcos hundidos fondean el océano
y las olas relamen la escollera desierta
el mar, oscuro y bravío, celebra un encuentro:
dos cuerpos celestes han coincidido en su trayectoria
y por un corto lapso de la noche
han decidido dejar a un lado su errático existir
para hacerse compañía.

no pueden disimular
esa flecha que descansa en su pecho los lástima
y los entusiasma
no pueden repeler
ese magnetismo que los hace andar pegados
y ese breve y eléctrico roce de los cuerpos enfundados en abrigos que estorban

caminan por la orilla
conversan
y comparten historias
comparan sus penas
y, muy secretamente,
evalúan para sus adentros
si la expectativa es la misma
si la fe depositada en el otro
es pareja
o definitiva
de algo.

al cierre
dejaron regada de huellas la playa
y sus labios sellaron un secreto
dejaron más huellas en otros lugares menos visibles
y la anatomía del otro dejo de ser un misterio inalcanzable

por una noche
por un instante
burlaron a sus destinos
y repitieron hasta el cansancio que todo esto es muy loco
luego disolvieron esa magia
y cortaron sus líneas
se despidieron
se alejaron
y volvieron a sus rutinas
a esa odiosa espera de que algo venga y rompa con tanta calma.

él sintió ese extraño alivio interior
que lo ha acometido cada vez que resulta ganador en esta disciplina
de medir y comparar desdichas
le reconfortó saber que aún no aparecíera una persona con una historia más triste que la suya
y tendido en la cama de un amigo marplatense, con su cuerpo reclinado contra la madera fría
pensó en
lo mucho que lo alegraba haberla cruzado
y lo mucho que lo alegraba haberla conocido
y lo mucho que lo alegraba haberla invitado a caminar
y lo mucho que lo alegraba haberle contado todo
y lo mucho que lo alegraba haberla abrazado tímidamente primero, decididamente después
y lo otro
y luego
, tal vez
y sólo tal vez,
volvería a casa y le escribiría un poema
a ella

¿quién sabe?

las probabilidades son infinitas
y el tiempo es tan tirano
y nadie debería sentirse abrumado por ello.

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